Examinar cada tanto nuestro ser, como el sistema social del que formamos parte, es un ejercicio saludable. De otro modo, el tiempo pasa y simplemente terminamos "acostumbrándonos a todo".
Para esto, excelentes maestros son los niños. Cuando hacen preguntas, tenemos la enorme oportunidad de volver a ser curiosos e indagar en todo aquello que "damos por sentado".
Los niños están en los bordes de la vida.... y los cambios se generan habitualmente en los bordes. De a poco, lo que es periférico va "permeando" y, lo que ayer era marginal, hoy es socialmente aceptado.
Mirar, valorar y aprender de lo marginal es anticiparse al futuro. Márgenes, bordes, piel. La piel nos enseña, la piel es sensible, nos indica lo frío y lo caliente, y sabe mejor -y antes que nadie- lo que puede hacernos mal. Os dejo la frase en relación a este texo:cNadie está tan esclavizado, como aquel que falsamente cree ser libre. -Johann Wolfgang von Goethe-
Pensamiento de hoy:
Para esto, excelentes maestros son los niños. Cuando hacen preguntas, tenemos la enorme oportunidad de volver a ser curiosos e indagar en todo aquello que "damos por sentado".
Los niños están en los bordes de la vida.... y los cambios se generan habitualmente en los bordes. De a poco, lo que es periférico va "permeando" y, lo que ayer era marginal, hoy es socialmente aceptado.
Mirar, valorar y aprender de lo marginal es anticiparse al futuro. Márgenes, bordes, piel. La piel nos enseña, la piel es sensible, nos indica lo frío y lo caliente, y sabe mejor -y antes que nadie- lo que puede hacernos mal. Os dejo la frase en relación a este texo:cNadie está tan esclavizado, como aquel que falsamente cree ser libre. -Johann Wolfgang von Goethe-
Pensamiento de hoy:
El mal necesario
Para cambiar y hacer cosas diferentes, no tenemos -necesariamente- que renunciar a todo aquello en lo que creemos o conocemos, pero tenemos que estar dispuestos a hacerlo en algún momento.
Para cambiar y hacer cosas diferentes, no tenemos -necesariamente- que renunciar a todo aquello en lo que creemos o conocemos, pero tenemos que estar dispuestos a hacerlo en algún momento.
Tienes razón amigo Pedro, pero a veces es muy difícil dejar nuestra carga a un lado para cojer otra, que no sabemos si nos vendrá bien y ahí es cuando las personas (miedosas y cobardes, yo también)optamos por seguir en nuestra rutina y en nuestras creencias...........renovar esta bien visto si lo hace otro. Me gusta tu reflexión.
ResponderEliminarBesos compañero
Cuando estamos en el colchón de la comodidad nos cuesta trabajo aceptarnos, asumir retos, riesgos. Es entonces cuando asumimos el error de pensar que no queremos cambiar y ahí surge una lucha cuyo frutos no son dulces. Creo que cambiar no es algo que haya que proponerse, sino que hay que aceptarlo como natural, porque cada instante es distinto al anterior
ResponderEliminarJosé Antonio