jueves, 25 de marzo de 2010

Dar a conocer la verdad...

Tiempo atrás, los cuentos y sus narradores eran muy apreciados. Pero en algún punto, en el mundo empezaron a importar muchísimo "los hechos". Queríamos datos, precisión... y las historias carecían de estos preciados detalles. Bajo esta mirada, dejamos de confiar en los narradores y sus historias, por falta de objetividad.

Pero hay otra manera de mirar el hecho de contar historias. La intención no es tanto "dar a conocer la Verdad" de manera literal o fáctica, sino más bien ofrecer las condiciones bajo las cuales la Verdad pueda ser percibida. Es una empresa colaborativa entre el narrador y el oyente (o lector).

Cuando el narrador hace bien su trabajo, la Verdad simplemente aparece: no tanto por el ensamblaje de hechos y argumentos lógicos, sino a través de un "campo resonante" dentro del cual, la imaginación y las experiencias de vida de cada oyente pueden desarrollarse, y así, convocar a su plena Comprensión.

2 comentarios:

  1. Verdad, así con mayúsculas?? uff...yo la prohibiría por ley y y sólo la permitiría al principio de frase,..ala multa de 50€ o trece horas de Nihilismo Social.

    La Verdad con mayúscula, esa pesa demasiado para que llevarla en el coco y que no nos cause algún tipo de secuela, esa se escurre casi por costumbre en nuestros argumentos y se pretende clara y distinta para todos, autoevidente, única y unificadora...uff..esa duele la cabeza siquiera pensamos en ella más de tres minutos, no hay aspirina que cure el dolor existencial o un mal aun mayor...la certeza.

    La verdad de la Verdad o bien no está hecha para nuestras mentes o bien simplemente la Verdad no es y nunca será más que un constructo necesario, un resorte en nuestras mentes que nos invita a seguir explorando lo verosímil buscando una cada vez más ajustada percepción de lo real, pero no un estado del conocimiento que podamos llegar a alcanzar o disponer en la librería del salón, la Verdad encuentra siempre un contraargumento y eso es porque jamás fue clara y distinta, autoevidente...la Verdad encuentra siempre una línea que separa a aquellos que no la comparten.


    No hay Verdad que pueda contenerte a ti y a resto del mundo, los paradigmas cambian, las generaciones, las historias personales...no hay discurso capaz de lograr aceptación universal...así que apostar por Verdades es también aportar por el enfrentamiento necesario que lo acompaña.

    Apuesta por lo verosímil ¡¡ , apuesta por la pequeña verdad tuya y mía de cada día, pequeñita para dejar sitio a la verdad del vecino; caduca por necesidad para que no sepa a rancia y digna de revisión constante, digna de mejora como lo somos nosotros. Una verdad capaz de encontrar cada vez más y más aceptación, aun sabiendo que nunca será universal, lo verosímil es más rico, tiene matices que admiten la poética, la mística, la lógica,...no hay argumento más fuerte que una pequeña verdad que se acepta voluble y perfectible.

    ---- El texto de hoy me lleva a sitios por lo que no pasaba desde hace años, gracias-------
    Mañana si hay tiempo, la poética y el conocimiento :)
    Juan A. Marcos

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  2. Hoy acumulamos historias que no quieren aportar nada de verdad. Acumulamos cientos de libros, artículos, conversaciones para nuestro consumo y goce cotidianos. Hemos convertido la verdad es un juzgado. Conocía a un político que para defenserse de cualquier asunto decía: ¡Si no estás de acuerdo, nos vemos en el juzgado!.
    A pesar de tanta acumulación de hechos... nos cuesta trabajo alcanzar la verdad. La VERDAD como aquello que resuena en cada uno de nosotros y nos dice algo que nos enseña. La VERDAD no es ningún dogma, ni se impone.... tampoco es un juzgado. La historia de los hechos, normalmente oculta a los verdaderos protagonistas de los acontecimientos: cientos de personas anónimas que contribuyeron a superar o avanzar en una situación. La VERDAD suele ser muy sencilla, por eso cuesta tanto verla.

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