martes, 30 de marzo de 2010

Entre Cafe y Cafe...


Hoy en ventana abierta; dejo este resumen de un articulo de J.Ernesto Ayala-Dip, públicado en el diario el pais de hoy Martes, entre Cafe y Cafe y cómo dice en un parrafo este articulo: "Hay gente que tiene el don de la discreción, una elegancia entre ética y estética que no se aprende". dejo elñ enlace con el texto completo de El arte de no molestar

Hace unas semanas, en su columna habitual en un suplemento dominical, la escritora Soledad Puértolas se refería a la artista vanguardista suiza Sophie Taeuber-Arp como "una mujer extraordinariamente silenciosa y discreta".

No pocas veces en nuestras vidas nos hemos topado con personas que apenas emiten escuetos vocablos, actitud diagnosticada con claridad coloquial: "Este no habla para no ofender". Nunca alcanzo a visualizar qué molestias pueden ser esas. Como el personaje dickensiano, se encogen para facilitarnos nuestra comodidad. No esgrimen su discreción por temor a ninguna reconvención. 1: en Las horas completas, una novela de Luis Mateo Díez de consistente voz y dibujo cervantinos, su protagonista se autoinculpa de pertenecer a ese grupo humano que "están en el mundo para estorbar". Estamos también en nuestro derecho, sin invalidar la rica sospecha teórica de Benet, a creer que si Cervantes no molestaba, no era exactamente por un cálculo egoísta. El temor a molestar.

Los improperios chulescos de algunos comunicadores de radio. Las preguntas inoportunas. Hay en el arte del no molestar una elegancia entre ética y estética que no se aprende en ningún sitio. Silencio, discreción y ese educado arte de atravesar las puertas de perfil.

No hay comentarios:

Publicar un comentario