En la "ventana abierta", de este Domingo de primavera que lo llena todo de luz…quiero deja este resumen de un articulo de el pais y su enlace: va el resumen con un buen cafe...
A veces explotamos emocionalmente diciendo y haciendo cosas de las que nos arrepentimos en muy poco tiempo. ¿Qué nos provoca? ¿Podemos controlar nuestros impulsos?
Teníamos en la oficina un compañero que era dado a las explosiones emocionales. Las discusiones con él (legítimas discusiones de trabajo, nada personal) solían terminar con manifiestas pérdidas de papeles, en las que los reproches, las salidas de tono y hasta los insultos se sucedían sin control. “Reaccionar ante algo inmediatamente es una mala estrategia. Porque lo dicho en una explosión emocional, por más que entendamos que lo es, dicho queda. El “efecto gaseosa”. No hay forma humana de controlar el pegajoso líquido que sale a presión salpicándolo todo. El estropicio está servido.
Nuestras emociones son como la gaseosa. Así, ante algo que nos agita debemos intentar evitar las reacciones inmediatas. Hay que tomarse un poco de tiempo y dejar que “baje un poco la presión” para, recuperada la serenidad, responder cuidadosamente. Éstas son las dos clases de reacciones que tenemos generalmente con los prontos: o reaccionamos violentamente con toda clase de reproches (atacar) o dejamos plantado al otro sin más explicaciones (huir). El piloto automático (el cerebro límbico) nos conduce más allá de nuestra voluntad. Entendido este proceso, la clave no está en limitar nuestras respuestas automáticas, cosa que está fuera de nuestras posibilidades.
No “quedarse las cosas dentro”
“Los sentimientos son como el vapor que se acumula en el interior de una olla. Si se guardan dentro, pueden acabar haciendo saltar la tapadera” (John Powell)
Podemos controlar los prontos en esta fase de alarma, evitando nuestra reacción descontrolada. El trabajo de fondo. Podemos trabajar en el autocontrol para evitar las explosiones emocionales, identificando nuestros síntomas de alarma y tomando las decisiones oportunas antes de la explosión. Es importante, además de no perder el control, analizar y entender por qué este comentario nos hiere, y trabajar intensamente sobre ello. Lo que nos hace vulnerables a las explosiones emocionales no es sólo la falta de autocontrol. este articulo es de FERRAN RAMON-CORTÉS, dejo el enlace con el titulo de: "Cómo evitamos perder los papeles", disfruta este domingo de primavera, con un cafetito y los artículos de prensa y dejar tiempo a otras cosas importantes que hay en la vida diaria…
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