Seis sabios ciegos quisieron saber qué era un elefante. El primero, chocó contra el costado del elefante y dijo: «Ya veo, es como una pared». El segundo, palpando el colmillo, gritó: «Esto es tan agudo, redondo y liso que el elefante es como una lanza». El tercero tocó la trompa retorcida y gritó: «¡Dios me libre! El elefante es como una serpiente». El cuarto extendió su mano hasta la pata y dijo: «Está claro, el elefante es como un árbol». El quinto, que casualmente tocó una oreja, exclamó: «Aún el más tonto de los hombres se daría cuenta de que el elefante es como un abanico». El sexto, quien tocó la oscilante cola señaló: «El elefante es muy parecido a una soga». Los sabios discutieron largo y tendido, tenar y violentamente defendiendo su propia opinión. Y, aunque estaban parcialmente en lo cierto... todos estaban equivocados. - Parábola Sufí
¿Y si en cada conversación, todos somos ciegos a las percepciones de los demás... hasta que comenzamos a hablar de nuestras experiencias, y a crear una realidad compartida?
¿Y si en cada conversación, todos somos ciegos a las percepciones de los demás... hasta que comenzamos a hablar de nuestras experiencias, y a crear una realidad compartida?
La realidad es complicada de descifrar. Solo algunas palabras y sentimientos se acercan al complejo y vasto universo que cada cual tiene en su interior. No nacemos sabios y mediante el aprendizaje de nuestras experiencias nos hacemos una idea del absurdo que a veces vivimos.
ResponderEliminarJosé Antonio