Muchas veces, al observar el trato de ciertos trabajadores del área salud, me pregunto si reciben lecciones de idioma del departamento de policía...
Burócratas anónimos llaman a los pacientes por su nombre de pila, mientras se espera que los pacientes llamen a los profesionales por su título y apellido.
Burócratas anónimos llaman a los pacientes por su nombre de pila, mientras se espera que los pacientes llamen a los profesionales por su título y apellido.
En el universo de la salud -caracterizado por títulos y diplomas- este desequilibrio, en la manera de dirigirse los unos a otros, es sintomático de los problemas que ensombrecen las relaciones.
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