Cuando aún son niños, los padres obtienen de sus hijos lo que quieren y mantienen el control sobre sus vidas, sin pensar demasiado en la forma que lo hacen. La amenaza, el castigo y la manipulación son métodos "tradicionales". Son simples, rápidos y eficaces porque los niños son muy susceptibles a ellos. Pero en los adolescentes, las amenazas ya no producen ningún efecto... A menos que haya un alto nivel de confianza y mucho respeto recíproco, los padres no tienen -prácticamente- ningún control sobre sus hijos adolescentes. Lo que ocurre -sencillamente- es que, para sostener la relación con nuestros hijos (que buscan desesperadamente independencia) necesitamos grandes "reservas emocionales". Si no alimentamos adecuada -y suficientemente- la relación durante sus años de formación, provocaremos graves consecuencias durante la adolescencia: nuestra falta de influencia se hará evidente y la relación se deteriorará, pudiendo llegar -en muchos casos- a la ruptura. os dejo la frase en relación con el texo: Ese manto de referencias comunes, chistes y calamidades, que dan sentido a una familia, son como el hollín de la cocina: está hecho y se refuerza -capa a capa- de las cosas diarias de la vida. -Laurie Colwin-
Pensamiento de hoy:
Evaluar es ayudar...Cuando nos vemos obligados a evaluar a alguien, la tarea no es fácil, ni para el evaluador ni para el evaluado.¿Cómo podemos hacer -de las evaluaciones de desempeño- un instrumento valioso para todos?
Solo queda currarselo y mucho compañero sevillano, el esfuerzo diario es que nos llevará al éxito, trabajo, trabajo, trabajo.............mucho curro!!!.
ResponderEliminarBesos Don Pedro
Pedro,
ResponderEliminartu post de "Reservas Emocionales" me parece estupendo, interesante, profundo y esperanzador para las familias. Con tu permiso, voy a compartir el enlace para que más personas puedan reflexionar sobre el tema.
Gracias por compartirlo conmigo.
Un gran abrazo!
Patricia