lunes, 16 de enero de 2012

... Para Estar En Armonía...

La armonía es, en cierto sentido, sentir que nuestra vida está "afinada" con el resto: que nuestra voz está contribuyendo con algo más grande que nosotros mismos y que "el coro" resultante nos da una placentera sensación de logro.

Como personas, poseemos un enorme potencial para estar en armonía, en todos los aspectos de nuestra vida. Pero el diseño de la mayoría de nuestras organizaciones (sobre todo las muy grandes) no acompaña ni refuerza este potencial. Peor aún: muchas veces lo frustra...

Cuando hablamos del "diseño" de las organizaciones, no hacemos referencia solamente a sus estructuras, jerarquías, gestión administrativa -o distribución salarial- sino a las ideas fundamentales a través de las cuales se rigen: sus ideas rectoras, manifiestas o no.

Las ideas rectoras de un gobierno, por ejemplo, no son los detalles de cómo un proyecto de ley se convirtió en ley, o cuál es el salario del presidente, los legisladores y los jueces. Son los principios sobre los cuales deberían construirse todos los aspectos de esa Nación.
Dejo la frase sobre este texto de Martin Buber: Existen tres principios en la vida del hombre: el del pensamiento, el del habla y el de la acción. El origen de todo conflicto, es no decir lo que se piensa y no hacer lo que se dice.

Pensamiento de hoy:

Las habilidades, marcos de pensamiento y competencias necesarias para descubrir un invento, no sólo son diferentes de aquellas necesarias para comercializarlo... sino que suelen ser excluyentes!

2 comentarios:

  1. Esto me hace pensar mucho. Hoy he tenido un conflicto con mis compañeras. Me decían que si no estaba de acuerdo lo dijera. Lo digo y se ponen a la defensiva, y me siento atacada. Últimamente me siento atacada y también me pongo a la defensiva. Yo actúo como creo que debo actuar, aunque a veces me equivoque. También soy una bocazas, por eso me equivoco. Pero siempre me siento culpable por hacer lo que hago, por decir lo que pienso y que a la gente no le siente bien, por eso prefiero callarme. Qué hacer cuando mis sentimientos y mis pensamientos no son tan ingenuos y estúpidos como antes, qué pasa si ya no estoy dispuesta a decir "sí, wanna" como si fuera una persona que sólo está dispuesta a decir lo que los demás quieren oír, o que yo haga los que ellos quieren... Qué pasa si no me gusta el mundo en el que vivo y quiero transformarlo. Qué pasa si yo ya no quiero ser como era. Qué pasa si prefiero que no me pisoteen a que lo hagan. Qué pasa si prefiero callar para evitar conflictos, y evitar herir a los demás, como los demás hacen conmigo, que no se callan ni una, y su falta de asertividad es tan grande que te ciega.
    Esto no es vida. No sé qué quiero hacer... pero no quiero que esto siga así.

    ResponderEliminar
  2. Me gusta la armonía, quiero conseguirla, pero no sé cómo hacerlo.

    ResponderEliminar