viernes, 8 de julio de 2011

La sabiduría que tiene un simple pescador...

Una bonita historia sobre un pescador. Hace tiempo me la contaron, me pareció maravillosa pero la había olvidado así que, para no volver a olvidarme de ella la comparto con todos vosotros.

Un hombre de negocios norteamericano estaba en el embarcadero de un pueblecito costero de México cuando llegó una barca con un solo tripulante y varios ATUNES muy grandes. El norteamericano felicitó al mexicano por la calidad del pescado y le preguntó cuánto tiempo había tardado en pescarlo.

El mexicano replicó: -¡Oh! Sólo un ratito.

Entonces el norteamericano le preguntó por qué no se había quedado más tiempo para coger más peces.

Y el mexicano dijo entoces que ya tenía suficiente para las necesidades de su familia.

El norteamericano volvió a preguntar: -¿Y qué hace usted entonces con el resto de su tiempo?

El mexicano contestó: -Duermo hasta tarde, pesco un poco, juego con mis hijos, duermo la siesta con mi mujer, voy cada tarde al pueblo a tomar unas copas y a tocar la guitarra con los amigos. Tengo una vida plena y ocupada, señor.

El norteamericano dijo entonces con tono burlón: -Verá, soy un graduado de Harvard y le podría echar una mano. Debería dedicar más tiempo a la pesca y con las ganancias comprarse una barca más grande. Con los beneficios que le reportaría una barca más grande, podría comprar varias barcas. Con el tiempo, podría hacerse con una flotilla de barcas de pesca. En vez de vender su captura a un intermediario, se la podría vender al mayorista; incluso podría llegar a tener su propia fábrica de conservas. Controlaría el producto, el proceso industrial y la comercialización. Tendría que irse de esta aldea y mudarse a Ciudad de México, luego a Los Ángeles y finalmente a Nueva York, donde dirigiría su propia empresa en expansión.

-Pero señor -pregunto el Mexicano- ¿cuánto tiempo tardaría todo eso?

-De quince a veinte años.

-Y luego ¿qué? -inquirío nuevamente el pescador-.

El norteamericano soltó una carcajada y dijo que eso era la mejor parte: -Cuando llegue el momento oportuno -le dijo- puede Vd. vender la empresa en bolsa y hacerse muy rico. Ganaría millones.

-¿Millones, señor? -siguió preguntando el pescador- Y luego ¿qué?

-Luego podría retirarse. Irse a un pequeño pueblo costero donde podría dormir hasta tarde, pescar un poco, jugar con sus nietos, hacer la siesta con su mujer e irse de paseo al pueblo por las tardes a tomar unas copas y tocar la guitarra con sus amigos.

-Bueno -terció entonces el pescador- pero eso es lo que hago ahora señor ¿Por qué tengo que esperar veinte años?

Realmente merece la pena leerlo con atención porque me parece que hay algo en lo que nos estamos equivocando… Hoy no escribiré ninguna reflexión personal sólo os invito a que compartáis vuestras reflexiones en el espacio de debate. Quizás, entre todos, logremos alcanzar la sabiduría que tiene un simple pescador.









3.- ¿Por qué la primera comisión que surge alrededor de las asambleas es la comisión de respeto?

3 comentarios:

  1. Querido Pedro, hay mucha gente que perdió el tiempo (el de los veinte años)... para llegar a lo que no deberia haber dejado.
    El mexicano es un sabio.
    El americano a tardado 20 años en serlo, pero ya es tarde.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  2. Yo por eso disfruto de la vida día a día... para no perder 20 años de la misma en disfrutar de una cerveza fresca en grata compañía. Bsotes.Nieves.

    ResponderEliminar
  3. Un saludo y un abrazo. Tú sigues ... sembrando...amistad. Estupendo. Teo

    ResponderEliminar